Insert Coint: el primer bar orientado a los videojuegos

Por Christian Maruri (@Lordnetcm).

Con motivo de celebrar el año nuevo, nos juntamos en Insert Coin Bar, un lugar inaugurado en septiembre en la comuna de Ñuñoa, y que tenía ganas de conocer hace tiempo.

El lugar, pionero en Chile, fue concebido como un bar gamer. O sea, la ambientación y temática en sus dos pisos está orientada a los videjuegos.

Dentro te puedes encontrar con máquinas de Pinball (flippers), de arcade -como las que hay en los Juegos Diana o Happyland-, y mesas con consolas de videojuegos, entre las que se encuentran Súper Nintendo, WII U, Play Station 2, Xbox360,etc. Para poder utilizarlas, es necesario dejar la cédula de identidad en custodia.

La carta ofrece tragos, cortos, quesadillas, pizzas, hamburguesas y tablas. Algunos incluso tienen nombres ad-hoc al local. Inicialmente pedimos un Sub Zero (sí, como el personaje de Mortal Kombat) y una porción de “vida” para dos personas. Además, le agregamos unas papas “Insert Coin”. La atención por lo general era buena y las demoras se amenizaban con la consola. Nuestra mesa tenía la WII U y elegimos jugar Mario Kart Wii.

La calidad de presentación delos tragos me pareció adecuada al lugar. Mención especial tiene el cóctel “Donkey Kong Barrel Blas”, que sirven en un barril.

Al querer pedir los sándwiches, nos dijeron que no podían servirlo porque no tenían pan, por lo que optamos por una pizza. Ésta resultó ser de tamaño mediano, apta para dos personas, con un precio bastante razonable.

El bar cuenta con sitio web y presencia en lagunas redes sociales. De hecho, si haces tu primer check-in en Foursquare, te regalan un shot a elección (puede ser cualquiera, salvo el más caro). En la oportunidad pedimos la “cucaracha” (tequila, licor de café y fuego). Eso sí, el trago de cortesía debe tomarse en la barra, aunque en esta oportunidad nos lo llevaron a la mesa.

Además de las consolas, hay Wi-Fi y aceptan pagos con tarjetas de crédito y débito. Nuestra cuenta salió alrededor de $13.000 por persona, lo cual consideramos dentro de los valores esperados.

¿Lo malo? Diría que tantas pantallas y consolas hacen subir la temperatura al recinto. Al menos en el segundo encontramos que estaba bastante caluroso, pese a que tenían activado el aire acondicionado.

En conclusión, si te gusta tomar o comer algo y a la vez competir –y compartir- un juego con tus amigos, puede ser un divertido panorama.

Irarrázaval 1920, Ñuñoa, Región Metropolitana.