Albedrío no decepciona

Hace algunos años me encontraba sentado en el pasto del Parque Araucano probando una exquisita hamburguesa que mezclaba varios tipos de queso, cebolla morada caramelizada y champiñones.

Los artífices de la que en ese momento califiqué como la “mejor hamburguesa que he probado” eran los encargados de “Albedrío”, restaurant que llegaba por primera vez a la Feria del Sánguche y recién comenzaba a mostrarse al mundo.

Luego de ese glorioso momento, los visité en su local de Huérfanos y me di, nuevamente, el gustito. Como supuse que la calidad de sus productos no iba a disminuir, dejé pasar la opción de volver para conocer nuevos establecimientos. Eso, hasta ahora. No me equivoqué, pues la calidad, afortunadamente, se mantiene.

Si bien su carta ha evolucionado y hoy por hoy cuentan con una mayor oferta de sánguches y ensaladas, la verdad es que sus sabores continúan intactos. Usando ingredientes frescos y combinaciones clásicas -y no tanto-, siguen deleitando a los comensales que repletan el lugar a la hora de almuerzo.

Las hamburguesas no destacan por tener un tamaño descomunal, pero son tan sabrosas que te olvidas del volumen. Son la porción justa de sabor. Como vienen con papitas, la verdad es que uno no teme quedar con hambre. Al contrario, te vas con una sensación plena. Dan ganas de volver, más considerando que están en pleno centro de Santiago.

Ojo. Atienden hasta las 16:00 horas.