Bellas Artes: El refrescante after office de “Chinchinero”

No tendrá la mejor comida del barrio Bellas Artes -que, de por sí, vale la pena visitar- ni mucho menos, pero “Chinchinero” es de esos locales que agradeces después de una ardua jornada laboral cuando lo único que necesitas es relajarte -y refrescarte- un rato.

Cuenta con una amplia carta de cervezas de diversos tipos y latitudes. Para quienes gustan del producto nacional, están las ya clásicas Kross y Kunstmann, en sus formatos en schop y botellín. Entre las internacionales destaca la Delirium Tremens. Las chelitas salen rápido, no así la comida que, si bien no está mala, puede mejorar. Hay hamburguesas, churrascos, lomitos y chorrillanas, entre otros.

Las garzonas son muy amables y no dudan en ofrecerte otro schopito cuando ven que ya estás terminando el último. Eso se agradece.

La ubicación es perfecta pues el barrio Bellas Artes es de esos lugares que, con su preciosa arquitectura, aire cultural y bohemia, nos hacen sentir orgullosos de ser o vivir en la capital. Más si vivimos cerca. La terraza suele estar bastante ocupada pero estar dentro del local no está nada mal.

Recomiendo a “Chinchinero” como after office o previa para luego saltar a algo más fuerte en otro local. Don Rodrigo está muy cerca…