Clausthaler: la cerveza sin alcohol que gusta tanto como una normal

Son muchas las cervezas sin alcohol que se autodenominan las mejores en su tipo, intentando desesperadamente captar esa esquivo público que todavía no logra concebir una bebida así.

Clausthaler es ideal para acompañar las comidas. En este caso, un barros luco hecho en casa.

Clausthaler es ideal para acompañar las comidas. En este caso, un barros luco hecho en casa.

Pese a sus esfuerzos, la mayoría no obtiene buenos resultados. El producto final no resulta bueno y quienes –por distintos motivos- se atreven a probarlas, terminan decepcionados.

Claramente, no es el caso de Clausthaler.  Esta cerveza de origen alemán se ha impuesto en reiteradas ocasiones como la mejor sin alcohol del mundo en los World Beer Awards.  Y no es casualidad.

Me atreví y la probé. La primera reacción fue positiva. Es cerveza y sabe como tal. Es suave y gasificada en la medida perfecta. De hecho, resulta un excelente acompañamiento para las comidas.

Lager, de poca espuma pero muy agradable, sin ser aguada, desvanecida o sin sabor. Es una verdadera cerveza, no algo sin alcohol que se le “parezca”, como ocurre con algunas de la competencia.

Esta percepción no fue sólo mía. Otros dos amigos coincidieron en que el sabor y la sensación en boca es muy similar a otras cervezas premium –con alcohol- que se ofrecen en el mercado chileno. Alguien que no la conoce, perfectamente puede jurar que sí tiene alcohol.

Su amargor suave, incluso, la hace una interesante alternativa para las mujeres cerveceras, muchas de las cuales no gustan de sabores tan robustos.

Sin duda que asoma como la mejor opción cuando en nuestras reuniones sociales necesitamos tener algo en la mano pese a la imposibilidad, por ejemplo, de conducir.

Definitivamente, es rica y quita la sed. Viene perfecta para días calurosos, asados, carretes y comidas. Hoy, es la opción si no se puede beber con grados.

¡Salud!