Cinco tips para conservar la carne mientras viajamos o vamos de paseo

Los amigos de “Doña Carne” difundieron algunas recomendaciones para conservar la carne durante viajes y evitar que nos enfermemos por la descomposición o perdamos el asadito que con tanto amor preparamos.

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Los consejos fueron entregados por el gerente comercial de Doña Carne, Jorge Escobar.

Nunca cortar la cadena de frío. De alterar esta indicación, se altera la calidad de los alimentos y existe un mayor riesgo de intoxicaciones o toxiinfecciones producidas por el consumo de alimentos en mal estado.

Evitar altas temperaturas. En la mayoría de los productos refrigerados, las cámaras no deben superar los 7°C u 8°C. En el caso de carnes, productos que llevan nata y/o huevo, la temperatura a la que encuentran no debe ser superior a los 3°C. Comprobar la temperatura a la que se encuentran los refrigeradores es fundamental para tener la certeza de que se ha mantenido la cadena de frío y que el alimento reúne todas las garantías de inocuidad y calidad.

Evitar las carnes rosadas y con poca grasa, pues son trozos que no se han ablandado por completo y no tienen mucho sabor. La carne ideal debe ser de color rojo intenso, de consistencia pegajosa, seca, brillante y con grasa cremosa, nunca amarilla o gris.

El oxígeno también es un factor a considerar. La carne tiene que quedar bien envuelta, de lo contrario, se  quema con el frío y además, al estar en contacto con el oxígeno, su proceso de descomposición se acelera. Por lo mismo, se aconseja envolver la carne con un film transparente o papel de aluminio e introducirla en un recipiente hermético.

La carne en el refrigerador o cooler se conserva de 1 a 2 días y fuera de éste no más de 2 horas. No refrigerada, se echa a perder rápidamente y es lugar de cultivo de bacterias patógenas. Es importante considerar que la carne congelada debe cocinarse dentro de las 12 horas desde su descongelamiento